sábado, 29 de junio de 2013

Boda Impiltur - Netherill

...bitácora de Kasmat

Clariburnus, el hijo del rey de Netheril, se va para comunicar las noticias y esperar a que llegue su hermano, Ider. Cuando sale de la sala, Teófilo, uno de los altos mercaderes, dice que hace falta discutir otro asunto. Quiere que el Gremio de comerciantes también tenga voz y voto en las decisiones sobre la alianza con los netheritas.

Ronder se regresa a su tierra y nos dice que cuando acabe lo de la boda lo alcancemos. Ider llega y su presencia es marcadamente "evil". Lo recibimos para la prueba de casamiento, presentes todos los importantes incluida la reina Symbril.

Ider se negó a hacerse la prueba, pero le recordamos que eso ya se había acordado por lo que no pudo evitarlo. El ritual consiste en invocar a una especie de ángel, que nos infunde con mucha paz conforme llega. Sin embargo, súbitamente Ider le corta la cabeza, y el caos se arma, pero antes de que se desate la guerra, Nicodemus grita y calma a todos diciendo que no se debía derramar más sangre ahi.

De todas formas aceptaron la boda, siempre y cuando Ider no regresara a Impiltur y Clariburnus se encargara de controlarlo.

Después de la boda fuimos al abismo aullante, a liberar el paso. Ibamos en la vanguardia y otros se quedaron a trabajar las partes liberadas para que permanecieran seguras.

Las sacerdotisas del Círculo se regresaron a Sarshel, pero pasaron a una ciudad a hacer tratos con los mercaderes.

En el paso nos encontramos con un pulpo gigante que venía de otro plano. Lo matamos y encontramos la entrada a una esfera gigante que intermitía entre dos planos. Entramos por una especie de escotilla y llegamos a una habitación circular con muchas puertas. En una de ellas entramos y vimos una habitación con un mapa tridimensional que representaba el plano donde estábamos. Al salir de la habitación encontramos un gólem de 5 metros que era invulnerable a la magia. Nos persiguió hacia un balcón donde encontramos a unas personas que no hablan el mismo idioma que nosotros.

Sarshel

... bitácora de Kasmat

- En las afueras de la ciudad está el campo demarcado por granjas y casas construidas racionalmente, dotados de los instrumentos necesarios parla la agricultura. Los ciudadanos se turnan para vivir ahí en periodos de dos años en estas casa y trabajar como agricultores. Cada año, la mitad de los agricultores se va a la ciudad y un número igual llega al campo. Aquellos que se quedan les enseñan a los que llegan.

- Las casas nuevas serán construidas en igualdad de condiciones, con variaciones puramente estéticas, todas construidas con una puerta a la calle y otra a un huerto en la parte de atrás de la casa. Además, cada 5 años se cambiaran de casa mediante un sorteo.

- La clériga suprema es mi mano derecha, y a su lado siempre están las 5 clérigas de mayor rango, y ellas son mis consejeras personales y nos referimos a ellas como El Círculo, y son las encargadas de los asuntos mágicos.

- La estructura política es tal que el integrante de mayor edad, pero en uso de sus facultades, tiene la autoridad. Por cada 30 familias o granjas, los ciudadanos elijen a un filarca, y hay un gran filarca por cada diez grupos de 30 familias, ambos cargos elegidos anualmente. Los grandes filarcas se reúnen en consejo conmigo y Piedra Blanca regularmente, además la Clériga suprema, el jefe de la armada y las 5 clérigas del  Círculo, así como 3 filarcas más, que van cambiando en cada reunión. Los asuntos importantes se llevan de los grandes filarcas a los filarcas y estos a sus vez a sis familias, y en sentido contrario se regresasn las diversas opiniones en el Consejo.

- Los asuntos menores se manejan localmente, pero reportando a los consejos superirores.

- Todos deben de saber agricultura y otro oficio, elegido según sus gustos, pero tambien según las necesidades de la ciudad. Las jornadas de trabajo están en función de satisfacer las necesidades básicas y brindar comodidad a todos. Las horas libres se dedicaran a las artes, la magia y especialmente al entrenamiento marcial, aunque manteniendo el equilibrio.

- La religión principial será la de Mistra, pero se permiten las demás, siempre y cuando no afecten a los demaś.

- El robo y traición son penados con muerte.

- Los mercaderes son los únicos que no están bajo el régimen social, sin embargo existe una junta de mercaderes blancos, que serán los encargados de absorber los negocios de los mercaderes turbios, pero de manera sutil, fingiendo que son iguales, pero manejados directamente por el consejo, y sus ganacias son de propiedad común.

- Los ejercitos serán comandados por los guerreros que mejor se desempeñen en concursos trianuales que se desarrollan en el Coliseo, aunque las victorias son acumulativas, no reemplazantes.

jueves, 13 de junio de 2013

En fin de la breve paz

Despierto en el silencio de mis aposentos. Me despertó el dolor en el pecho de nuevo, recordándome el rayo que Zephiran... 
La cicatriz física desapareció hace tiempo, pero el daño que me hizo no sanará facilmente... la pérdida de esa entrañable amistad tal vez nunca sane del todo. 

' La soledad se hace presente, la ausencia de Mistra es preocupante; si llegaran a atacarnos no podremos defendernos. No he logrado tener un Omen, y los hechiceros y clérigos jóvenes no pueden hacer ningún tipo de magia. '

Me asomo a la ventana. Hace fío, el viento sopla moviendo las copas de los árboles creando olas en ese mar verde pardo, pero a diferencia de otras veces no es un viento que reconfortante... me angustia... algo no esta bien. Puedo percibir una ilusión al rededor de mí. Algo repta por mis manos, apoyadas en la ventana; una enredadera... algo mágico esta controlando a las plantas... 
De la enredadera sale una gran serpiente verde, hermosa e imponete que comienza a reptar por mi brazo.

- Mi Señora, sus enemigos se aproximan a gran velocidad. Debemos dejar el templo ahora.

- Enemigos? Quiénes? Pero si esta es una de las sedes de la corte élfica, no podemos dejarlo solo así.

Un relámpago cae cerca de la torre traspasando y disipando por un momento la ilusión que nos protegía. Una ráfaga de viento entra por la ventana trayendo consigo los lamentos de sufrimiento y terror de los habitantes del bosque y sus alrededores.

- Los árboles han comenzado a despertar y más elfos se aproximan... no hay tiempo, debemos irnos.

Recuerdo las leyendas que hablan de cómo los miembros de la antigua corte élfica se convirtieron en árboles mientras esperaban la restauración de su reino. En ese momento entiendo que, una vez más, la leyenda es verdad y está ocurriendo en el Bosque Gris... 
Teleri entra correndo a la habitación.

- Nahuli!
- Teleri, cariño, toma tus cosas y no te separes de mí.

Me pongo la armadura, la espada a la cintura y el arco en la espalda; comienzo a hacer velozmente una pequeña maleta. De pronto un relámpago cae a un costado de la torre, llenando el lugar de una luz cegadora. Cuando logro ver de nuevo me doy cuenta de que se ha caido gran parte de la pared en donde hace unos instantes estaba la ventana, quedando un gran hueco por el que entra la ventisca y la lluvia. En el borde hay una silueta humanoide; en mi mente aparece la imagen de Pengoloth, aquel elfo antiguo... esta criatura es como él, pero tiene unas enormes astas de alce y se aferra con sus garras a la torre; parece que busca algo o a alguien desesperadamente. Fija su mirada en mí unos instantes, una mirada salvaje, con pocos rasgos de conciencia; la mirada de una bestia enfurecida.  

Faroth, que estaba enrrollado en mí comienza a retomar su forma de dragón, rompiendo el resto de la torre. Alcanzo a tomar el bolso y abrazo a Téleri cuando Faroth extiende sus grandes alas para impulsarse en el aire, me toma con una garra y emprende el vuelo con tal fuerza que la presión de la gravedad nos oprime contra sus dedos.

La gente del bosque... el templo... el reino... mi hogar...


§  Nahuli  Niphredil  §